Magíster Honoris Causa en Desarrollo Intelectual y Educación de la Universidad Católica del Ecuador. Economista de la Universidad Nacional e investigador pedagógico. Ha sido Consultor del Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, de la Universidad del Parlamento Andino, del Ministerio de Educación Nacional de Colombia y del Convenio Andrés Bello. Profesor de maestrías en México, Chile, Ecuador y Colombia y de cursos postdoctorales en Universidades de Venezuela. Presidente del capítulo colombiano de la Asociación de Educadores de América Latina y el Caribe (AELAC). Miembro fundador y Director desde 1991 de la innovación pedagógica del Instituto Alberto Merani (Bogotá, Colombia) en la cual se creó y validó la Pedagogía Dialogante. En el curso de su carrera ha realizado importantes contribuciones a la educación colombiana y latinoamericana. Ha formulado una nueva teoría pedagógica, nutrida en la psicología y pedagogía contemporánea según la cual la escuela debería dedicarse al desarrollo y no al aprendizaje; es decir que la función de la escuela debería consistir en enseñar a pensar, valorar y actuar a los estudiantes y no a aprender múltiples informaciones sin significado para la vida. Los principales referentes de esta concepción, conocida como Pedagogía Dialogante, son Vigotsky, Wallon y Merani.

Conferencia: Las competencias desde la perspectiva del desarrollo humano

El pedagogo Julián de Zubiría lleva más de tres décadas impulsando un cambio profundo en la educación Latinoamericana. Su propuesta pedagógica fue implementada desde 1988 en el Instituto Alberto Merani (Bogotá-Colombia), entidad de la cual es fundador y Director. La propuesta contó con sólidos programas de investigación y seguimiento, lo que permitió consolidarse como una propuesta pedagógica con posibilidad de transferirse a otros contextos sociales y culturales.  Desde los años noventa esta propuesta pedagógica adoptó el nombre de la Pedagogía Dialogante y ha sido transferida a múltiples instituciones educativas de Colombia, Ecuador, México y Perú. En la actualidad se está llevando a cabo experiencias bajo su enfoque en diversos municipios de Colombia con el apoyo de las Naciones Unidas. Desde su inicio, el Instituto Alberto Merani privilegió el desarrollo del pensamiento y la formación ética al trabajo informativo y normativo que desde tiempos inmemoriales han sido la prioridad de la educación tradicional. Dicha estrategia dio sus frutos, en especial cuando asumió un trabajo integral, general, por niveles y contextualizada. Esto le permitió formular una acepción de las competencias diferente a la sustentada desde los Ministerios de Educación en América Latina. Esta concepción de competencias elaborada desde la perspectiva del desarrollo humano, se opone a la visión proveniente de la industria que la identifica con capacidades que hay que promover para garantizar competitividad y eficiencia y a la idea frecuente en los maestros de que las competencias son aprendizajes de carácter procedimental. Ambas visiones desconocen el sentido esencial de todo proceso formativo: impulsar el desarrollo humano.

Taller: ¿Cómo diseñar un currículo por competencias si se parte de una concepción que privilegia el desarrollo humano? Los métodos de enseñanza dialogantes en el aprendizaje-desarrollo de competencias

Tras más de tres décadas de experiencias, publicaciones e investigaciones, la propuesta de la Pedagogía Dialogante ha sido puesta a prueba en diversos lugares geográficos y socioculturales de América Latina. Su creador, Julián De Zubiría, socializará los fundamentos que explican sus excepcionales resultados en Colombia: el haber priorizado el desarrollo por encima del aprendizaje y haberse concentrado en desarrollar las competencias transversales para pensar, interpretar y convivir de los estudiantes. La idea es mostrar por qué estas competencias subyacen a cualquier aprendizaje y que, debido a ello, deberían convertirse en lo esencial a trabajar durante el tránsito por la educación básica y media. El tallerista analizará las implicaciones de esta concepción en el diseño curricular; en particular, en una educación básica que tome como prioridad el desarrollar procesos de pensamiento, convivencia y comunicación con los otros.